OFICINA DEL CRONISTA OFICIAL DEL MUNICIPIO JUSTO BRICEÑO, TORONDOY

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martes, 19 de marzo de 2024

Nuevas campanas para el Templo Parroquial San José de Torondoy

OVASIÓN POR UN ACONTECIMIENTO EN TORONDOY

Nuestro templo parroquial San José de Torondoy, su construcción, inicialmente se debió a Mons. Antonio Ramón Silva García, Obispo de la entonces Diócesis de Mérida (1895-1927), según lo investigado por mi persona, Monseñor Silva fue el que diseñó la fachada o el plano de este templo, de dimensiones considerables a la que existía anteriormente (capilla). El motivo era por los daños sucedidos a consecuencias del Gran Terremoto de los Andes Venezolanos ocurrido el 28 de abril de 1894, que tuvo gran afectación en los Andes Merideño (la capital, el valle del Mocotíes, entre otros), gracias a Dios de aquel suceso natural afortunadamente en Torondoy solo resultaron daños materiales como la capilla sus paredes se grietaron y casas civiles.

Pronto se formalizarían las Visitas Pastorales de Mons. Silva, arribando en este caso a Torondoy un 12 de octubre de 1896, siendo primera vez que una autoridad de alta jerarquía de la iglesia haría tal visita. Aquí palpó la gran manifestación de alegría de su feligresía, sus necesidades de carecer un lugar seguro para centro de oración, ya que la capilla, como mencionamos anteriormente había sufrido daños considerables. Con la segunda visita de Monseñor Silva realizada en marzo de 1907 se concretaría los detalles de la necesidad de construir un templo para la población. Al año siguiente se recibiría el informe del Ministerio Parroquial Eclesiástico de la Diócesis de Mérida, mencionando el diseño del plano que serviría de guía para la construcción del nuevo templo, las dimensiones que tendría, siendo estos, 36 metros de frente por 41 metros de fondo, para incluir también la Casa Cural, entre otras recomendaciones, el apoyo importante del Concejo Municipal en lo económico. Estando a la cabeza de todas estas diligencias el Pbro. Bernabé Vivas, cura administrador de la parroquia, que permaneció en ésta desde 1908 hasta 1921. Siendo este hombre pastor de Dios el baluarte de la construcción del anhelado templo; o por lo menos una gran parte, estuvo coordinando, incluso, fue llamado por el Ayuntamiento Municipal para que formara parte de la directiva de la Junta de Fomento, comisión encargada de los trabajos; reelegido en varias oportunidades.

Cabe acotar que con el Padre Bernabé Vivas, se empezó la dotación de ornamentos necesarios para la edificación que se levantaba, entre los cuales podemos destacar tres (3) imágenes de tamaño natural como: la Inmaculada Concepción, Sagrado Corazón de Jesús y San José, fabricadas en Barcelona, España, que figuraban en el inventario de 1915, así como también la campana mayor; reliquia ésta que dejó de funcionar en el año 2018, ya que la misma se rasgó y fue imposible recuperarla; a pesar que se remendó con soldadura, pero se agravó. Por otra parte, Monseñor Silva; ahora Arzobispo cuando ésta había sido elevada a Arquidiócesis el 11 de junio de 1923, no pudo ver su sueño realidad el proyecto del templo para Torondoy, lastimosamente falleció en Mérida el 31 de julio de 1927 a la edad 77 años. Inmediatamente Mons. Acacio Chacón Guerra asumió la plenitud provincial, entendido también de lo que estaba pasando en Torondoy, ya que conocía el lugar años atrás en una visita pastoral realizada el 30 de mayo de 1922, cuando éste era Provisor y Vicario General de San Cristóbal. La feliz y larga construcción del templo; sobre todo la torre se hizo con la Visita Pastoral de Mons. José Humberto Quintero, Vicario General, realizada los días 3 y 4 de febrero de 1949, el cuatro precisamente su Reverencia bendijo el frontis y la torre nueva del templo, ante una gran multitud de feligreses; era el Pbro. Felipe Santiago Jerez González (1942-1955) administrador parroquial, extraordinaria labor espiritual y social que dejó imborrable en estas tierras prominentes y prósperas del Norte del Estado Mérida.

Tomando en cuenta con respecto a la campana mayor, a finales de septiembre y principio de octubre del año 2023, con la presencia del Pbro. José Gregorio Puente Ibarra, administrador parroquial actual, se logró conformar una Junta Pro Campana, con el propósito de hacer todas las diligencias posibles para recaudar recursos económicos suficientes a través de vendimias, rifas, formalidad mediante oficios a los diferentes entes públicos locales (que fueron pocos los que atendieron el llamado para ese momento), la feligresía no se hizo esperar, lográndose recaudar aportes o donaciones especiales por la mayoría de los mismos habitantes, grupos de apostolados, donaciones anónimas; con esto se logró que a los tres (3) meses (octubre, noviembre y diciembre) y parte de enero de 2024 se recaudó importante suma de dinero de diferentes denominaciones (bolívares, dólares y pesos colombianos) . Al principio se estaría manejando una propuesta expuesta por el ciudadano Edecio Molina de un contacto en la ciudad de Pamplona (Colombia) de un viejo amigo de esta Parroquia, dicha persona estaba ofertando dos (2) campanas (una mayor y la otra menor) por el precio de Mil Doscientos Cincuenta dólares (1.250, 00 $), esto implicaría que además del costo de las campanas se tenía que pensar en el acarreo desde Pamplona hasta el poblado de Torondoy. Durante esos meses se tuvo la oportunidad de conocer por esta misma persona de fabricantes de campanas por los hermanos Tristancho pero en el Departamento de Boyacá, hasta que por las redes sociales se tuvo contacto con uno de ellos, Reinaldo Octavio Tristancho.

Como sabemos hoy en día por las redes sociales nos ha permitido conocer e informarnos de lo que hay o sucede en el mundo entero, sin entrar en detalles, don Reinaldo Octavio Tristancho es muy bien conocido en la fabricación de campanas para templos, colegios, entre otros, utilizando métodos artesanales, que junto a su hermano Saúl y su primo Sergio son parte de la dinastía de los Tristancho, oficio realizado por el primer campanero Eufrasio Tristancho desde hace 250 años en la vereda Ucuengá del municipio Nobsa (Boyacá), quien habría aprendido de este arte del español Juan de Gauss quien introdujo este labor a Colombia.

Manteniéndose el interés y la necesidad de las campanas para el templo de San José de Torondoy, tanto el Pbro. José Gregorio Puente Ibarra, administrador de esta parroquia y el ciudadano Edecio Molina, lograron contactar al propio Reinaldo Octavio Tristancho por las redes sociales, y en intercambio de palabras se expuso lo que se quería de campanas nuevas. Pronto viajaría una comisión integrada por el Pbro. José Gregorio Puente Ibarra, Edecio Molina y Víctor Luis Matheus López para conocer este personaje, visto la experiencia del lugar y del trabajo que éste realizaba, el 23/01/2024 se estaría realizando el contrato (factura) para la fabricación de dos (2) campanas (40 y 60 kilos, respectivamente), dándosele una inicial de Dos Millones Doscientos Mil Pesos colombianos (2.200.000,00 $) quedando pendiente Dos Millones Ochocientos Mil Pesos (2.800.000,00 $), es decir, el costo total era Cinco Millones de Pesos (5.000.000,00 $). Aunado a esto, también se generaría gastos por viáticos de las tres (3) personas que viajaron. Al regresar la comisión se les dio noticias a los feligreses, y del trabajo encomendado con el señor Tristancho. A partir de este momento la Sociedad de San José se activó rifando un televisor para seguir recaudando más fondos para cumplir con el compromiso adquirido, así como también se siguieron recibiendo aportes por otros organismos que hacen vida en el municipio y feligresía en general, estos recursos tuvieron recepción por Tesorería de la Junta Pro Campana.

Los siguientes pagos se hicieron por vía online por medio de transacciones al Banco de Bogotá, el primero se hizo el 23/03/2024 por un monto de Un Millón Cuatrocientos Mil pesos (1.400.000,00 $), el segundo fue el 04/03/2024 también de Un Millón Cuatrocientos Mil pesos (1.400.000,00 $) y, una diferencia más hecha el 05/03/2024 de Quinientos Mil pesos (500.000,00 $), motivado a que el trabajo final fue de Ciento Diez kilogramos (110 Kg), es decir, los diez kilos adicionales se tuvieron que pagar. El valor total de las campanas fue por Cinco Millones Quinientos Mil pesos colombianos (5.500.000,00 $). Esto que exponemos acá, fue a manera de resumen; más en detalles lo hizo la encargada de la Tesorería de dicha Junta.

Finalmente, el día jueves 14 de marzo del presente año (2024), se esperaría con mucha alegría y satisfacción la llegada de las nuevas campanas para el Templo Parroquial San José de Torondoy, las personas preguntaban, curioseaban en un vaivén de palabras. Bueno, como le habrá ido la comisión que fueron hasta Cúcuta (Colombia) a retirar las campanas que habían sido enviadas por encomienda vía terrestre desde el municipio de Nobsa del Departamento de Boyacá. Pues, bien, gracias a Dios ya llegaron las aludidas campanas al poblado de Torondoy, eran exactamente las diez (10) de la noche, cuyos responsables fue la comisión integrada por Víctor Luis Matheus López, Edecio Molina y el Padre José Gregorio Puente Ibarra, cura administrador parroquial. Su recibimiento fue en la esquina de la plaza Bolívar por un nutrido número de personas, dándoles la bienvenida con aplausos, alegría, morteros y satisfacción, palpable aquel hecho histórico para toda la feligresía, a la cual les debemos de dar las gracias, por su generosidad y aporte para que fuera una realidad; contar de nuevo, ahora con dos (2) campanas. La bendición de las campanas estuvo a cargo del Pbro. Jaimez Díaz, conocedor de esta parroquia ya que estuvo administrándola por varios años; nos estaba acompañando y auxiliando al Padre José Gregorio con la Novena de San José.


  
  
  
 
  
   

Dos momentos importantes en la construcción del Templo Parroquial San José de Torondoy 1) foto del año 1926, le faltaba la torre. 2) foto del año 1947, culminando la torre.

 Torondoy, 18 de marzo de 2024

 RECOPILACIÓN HECHA POR:

T.S.U. RAFAEL PULIDO

CRONISTA OFICIAL DEL MUNICIPIO JUSTO BRICEÑO

lunes, 18 de diciembre de 2023

Video Orquesta 2022

Momentos importantes en la formación y consolidación de la Orquesta Sinfónica, Núcleo Torondoy.

martes, 14 de noviembre de 2023

SOLIDARIDAD

 HISTORIA DE LA CAMPANA DEL TEMPLO PARROQUIAL SAN JOSÉ DE TORONDOY


En el año 2019 le dirigí una misiva al Pbro. Jaimez Díaz, administrador parroquial para el momento, le hacía mención que, ya toda la feligresía nos habíamos dado de cuenta del estado deplorable de la campana mayor del templo parroquial, hasta hace poco tiempo dejamos de escucharla con el tomo singular de costumbre. Los años que tiene de existencia en esta parroquia ya fueron suficientes visto por varias generaciones de sus habitantes.

Haciendo un poco de historia, cuando escribí mi primer libro titulado “Crónicas de Torondoy” en el 2008, sugerí que esta campana no se le causada más daño por los años de antigüedad, bien pudiera las autoridades tanto civiles como eclesiásticos hacer hincapié en adquirir una nueva. Además como dato curioso, si nos fijamos en el grabado que dice: “Meneely Bell Company, Troy. N.Y., U.S.A. A.D. 1896”, es decir, fue una empresa de fundición establecida inicialmente en 1870 por Clinton H. Meneely, a un lado del río Hudson en la ciudad de Troy, Nueva York, en Estados Unidos. Posteriormente se reorganizaría la empresa en 1879 quedando con el nombre definitivo Compañía Meneely Bell; nombre este que se mantuvo hasta el año de su cese en 1952. La siguiente sigla que tiene el grabado de la campana es A.D., es la abreviación de Anno Domini que significa “en el año del Señor” de 1896.

Ahora bien, la pregunta que se nos ocurre en este momento es ¿cómo llegó esta campana a Torondoy? Lo puedo deducir de la siguiente manera: también en el libro que publiqué hice mención de las visitas de Monseñor Antonio Ramón Silva, consagrado obispo de la Diócesis de Mérida en enero de 1895, la primera fue el 12 de octubre de 1896, primera vez que una persona eclesiástica pisaba tierras de Torondoy. Aquí pudo observar los daños considerables que había sufrido la capilla existente a consecuencia del terremoto de los Andes Venezolanos ocurrido el pasado 28 de abril de 1894, que había causado grandes estragos en toda la región andina. Llevándose consigo a su retorno ideas y el clamor de los feligreses para las reparaciones generales del pequeño espacio físico de adoración. Posteriormente, en febrero de 1907 se estaría organizando nuevamente la presencia del Ilustrísimo Señor Obispo al poblado de Torondoy. Con esta segunda visita se concretaría la idea de construir un nuevo templo de envergadura, en mutuo acuerdo entre las autoridades civiles y eclesiásticas. Al año siguiente se hizo todo lo pertinente para la adquisición de los terrenos necesarios para la ampliación de la edificación, con los planos en mano diseñados por el propio Monseñor Silva, en cuya responsabilidad recayó con el Pbro. Bernabé Vivas, párroco de la localidad y quien en varias oportunidades encabezó la Junta de Fomento del Municipio Cabecera. Cabe destacar que la obra se prolongó por muchos años, y la lamentable pérdida de Monseñor Silva en 1927 nunca vio cristalizado su proyecto, sobre todo la parte del campanario del templo, todavía sin construir.

No fue sino el 4 de octubre de 1949 ante una gran multitud de personas, en especial la visita de Monseñor José Humberto Quintero, Vicario General de la Arquidiócesis de Mérida, el padre Pbro. Felipe Santiago Jerez González, labor pastoral reconocida por todos los habitantes emprendida desde 1942, Monseñor Quintero estaría bendiciendo el frontis y la torre del templo parroquial. La campana, a la que nos referimos anteriormente, ocupó el sitial de honor en el nuevo campanario; también el reloj de cuerda se estrenaba para el momento.

Como pueden ver, fueron muchos años de clemencia, de dificultad, pero sobre de esperanza para todos los habitantes. Hasta la presente no hemos podido tener datos precisos con respecto a la campana, ya que los documentos parroquiales existentes, hoy en día reposan en la biblioteca de la Arquidiócesis de Mérida. Deduzco que la campana se adquirió durante la construcción del templo, bien sea que Monseñor Silva hizo las diligencias pertinentes y la adquirió en la ciudad Emeritense antes de su muerte. La otra forma sería se compró en alguna casa comercial en Maracaibo, recordemos la gran ventaja que había para la comercialización entre Torondoy hacia el exterior del país.

Lo cierto del caso, ya son 123 años (hasta el 2019) que tiene la campana de haberse fabricado, lo otro es, que actualmente se han sacado normativas legales para la protección y resguardo de tantos bienes patrimoniales tangibles e intangibles a nivel nacional, como por ejemplo: la que se publicó en Gaceta Oficial de la República de Venezuela Nº 26.320 de fecha 2 de agosto de 1960, la Junta Nacional Protectora y Conservadora del Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación declaró Monumento Histórico Nacional todas las Iglesias y Capillas antiguas que existen en el territorio nacional, incluyendo en la declaración todos los objetos (campanas, pilas bautismales, otros), obras de arte coloniales, altares, imágenes, púlpitos, joyas, obras pictóricas, entre otros. Todas estas pertenencias se incorporarían legalmente al Patrimonio Histórico y Artístico de la Nación. También se logró con el primer censo que hizo el Instituto de Patrimonio Cultural durante los años 2004 a 2011 se publicó en un cuaderno en digital titulado catálogo del patrimonio cultural, en donde se incluyó, además del municipio Justo Briceño, los municipios vecinos Julio César Salas y Tulio Febres Cordero, declarándolos Bien de Interés Cultural, según Resolución Nº 003-05 de fecha 20 de febrero de 2005, quedando las mismas sometidas a las disposiciones contempladas en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, la ley de Protección y Defensa del Patrimonio Cultural y su Reglamento y demás normas que rigen la materia.

Con todo esto, ya le había mencionado al padre Jaimez Díaz en esos mismos días, sobre la posibilidad de crear una Junta Pro Campana, en donde la misma se encargaría de ahora en delante de crear un fondo especial para la adquisición de una nueva campana, que de verdad lo amerita tenerla en la torre del templo parroquial San José de Torondoy, por más que le hagamos remiendos a la existentes no va a quedar igual el sonido singular y peculiar como estábamos acostumbrados a escucharlo. Invito como un habitante más de esta importante población y preocupado por todos los bienes culturales, a toda la iglesia católica y no católica de la jurisdicción, para que contribuyamos en esta importante labor que asumiremos en tiempos difíciles, pero con el favor de Dios y todos los Santos que se resguardan en este majestuoso templo saldremos victoriosos de este reto con nuestra consigna “Campana nueva para Torondoy”.

Entre tanto, en la espera de nuevas campanas, la vieja se podría exhibir en un lugar del templo para el público en general, así como otros objetos de valor patrimonial que reposan en el Templo y Casa Parroquial. Que tal, si bien pudiera ser el Museo Religioso de la localidad.



SI ESTA EN LA DISPOSICIÓN DE COLABORAR, ANEXAMOS EL OFICIO HECHO POR EL COMITÉ PRO CAMPANA, Y UN DIOS SE LO PAGUE CON VIDA Y SALUD.